Mirar al futuro con confianza

Editorial

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Lic. Jesús Alberto Cano Vélez

Presidente del Consejo Editorial

 

        twitter.com/acanovelez

 

 

El panorama económico que enfrentará México el año 2018, dominado por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones presidenciales descubren grandes desafíos, porque continúa la complejidad financiera y la volatilidad en los mercados internacionales. Sin embargo, reitero una vez más, que este panorama debe transformarse en claras oportunidades, ya que el país tiene la solidez institucional suficiente para superar los nuevos retos que nos imponga la dificultad.

Una arquitectura fiscal responsable y finanzas públicas sanas alcanzadas durante más de dos décadas han dado al país la fortaleza suficiente para sortear con éxito factores de incertidumbre. Así ha sucedido muy notoriamente en México desde los últimos cinco años. Las políticas macroeconómicas harán posible que al cierre de 2017 tengamos un superávit primario que evitará presiones de tasas de interés y tipo de cambio al final de esta administración federal. Un logro para aquilatar en este difícil escenario.

Por su parte, el Presupuesto de Egresos de la Federación 2018 cumplirá ampliamente –y cabalmente— con atender la coyuntura; la tarea de reconstrucción en los Estados afectados por los sismos, pues se han autorizado 48,000 millones de pesos adicionales sin que eso comprometa los ingresos públicos. Pero también cumplirá su sentido social; mantendrá la austeridad, generando un entorno en el que la población pueda desarrollarse.

Se trata de un Presupuesto que permite acciones que impacten positivamente en todas las regiones y a todos los mexicanos; un Presupuesto responsable que garantiza estabilidad económica y crecimiento. Lo que sigue será consolidar las Reformas Estructurales para que éstas se traduzcan en beneficios tangibles. Es cierto, hay incertidumbre, pero estos nuevos retos nos permiten mirar al futuro con confianza, con la certeza que da contar con liderazgos probados en el horizonte.

Con buenas decisiones y políticas efectivas, algunos presidentes municipales alcanzan importantes logros en su gestión. Estos resultados se reflejan en el reporte del “Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal de los Municipios, 2017” que publicamos en nuestra Revista Se trata de un documento de gran actualidad que confirma un grave panorama: los ayuntamientos mexicanos vuelven a reprobar con una calificación promedio de 56.3 puntos, y sólo 10 de 60 alcanzan más de 80.0 puntos. Ante la opacidad, mucho por hacer.

La crisis de credibilidad hacia las instituciones deja de manifiesto que se requieren medidas drásticas que superen las generalidades de las leyes y se revisen a fondo los mecanismos para informar a los ciudadanos sobre el desempeño y la evolución de las finanzas públicas.

Por eso, hacemos un reconocimiento a Luis Banck Serrato, presidente municipal de Puebla, Puebla, primer lugar por cuarto año consecutivo; a Mauricio Kuri González, de Corregidora, Querétaro, y Adrián de la Garza Santos, de Monterrey, Nuevo León, por el segundo lugar; y a Javier Castellón Fonseca, de Tepic, Nayarit, por el tercer lugar nacional. Consolidan una posición de vanguardia Pablo Lemus Navarro, de Zapopan, Jalisco; Mauricio Vila Dosal, de Mérida, Yucatán, y Enrique Alfaro Ramírez, de Guadalajara, Jalisco.

Una referencia especial merecen los Municipios con los mayores avances registrados; Miguel Ángel Yunes Márquez, presidente municipal de Boca del Río, Veracruz; David López Cárdenas, de Metepec, Estado de México; Alfonso Martínez Alcázar, de Morelia, Michoacán, y Neftalí del Toro Guzmán, de Tapachula, Chiapas. Con voluntad y capacidad dan un gran paso para colocar a sus administraciones en los primeros sitios nacionales.

Reconocemos aquí a verdaderos ejemplos a seguir en la política de rendición de cuentas en todo el orden municipal de México.