13 | Diciembre | 2018

Análisis

Ineficiencia en sistema mexicano de pensiones

La sustitución del esquema de pensiones de beneficio definido (BD) por el de contribución definida (CD) de las cuentas individuales fue sumamente importante cuando se realizó la reforma del IMSS en 1997 y más tarde para el ISSSTE en 2007, ya que permitió poner un alto a la problemática del crecimiento de las pensiones del Gobierno Federal y de los trabajadores privados.

En un sistema de reparto o de beneficio definido el monto de la pensión que recibe cada trabajador al llegar al retiro está determinado por los años de servicio que éste tenga y por su edad, sin guardar relación con las contribuciones realizadas. De esta forma, los trabajadores activos financian con sus contribuciones las pensiones de los trabajadores retirados.

Por otro lado, en un sistema de cuentas individuales o de contribución definida los trabajadores activos tienen una cuenta individual donde van acumulando sus contribuciones. Al momento del retiro, la pensión del trabajador está determinada por los fondos acumulados en su cuenta y los rendimientos generados a lo largo de su vida laboral.

Gasto en pensiones aumenta pese a reformas
Con las reformas, a los trabajadores en activo cotizantes del IMSS y del ISSSTE, se les ofreció la oportunidad de elegir entre el sistema de reparto modificado o el nuevo basado en cuentas individuales y todos los nuevos empleados entraban directamente al sistema de cuentas individuales, evitando las futuras presiones a las finanzas públicas, al evitar que el beneficio de un pensionado fuera mayor al de sus ahorros acumulados.

Sin embargo, a pesar de las reformas a los sistemas de pensiones, el gasto en este sector se incrementó 3.3 veces en términos reales entre el año 2000 y 2017.