20 | Agosto | 2018

Análisis

Menos recursos para salud en 25 Estados

El Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) surge como parte del proceso de descentralización de los servicios de salud, el cual establece una nueva relación entre el Gobierno Federal con los gobiernos estatales para proveer de dichos servicios, a través de transferencias financieras y materiales a los sistemas estatales de salud.

El FASSA es una de las principales fuentes de financiamiento de los servicios de salud estatales y es el segundo fondo de mayor importancia dentro del Ramo 33 de Aportaciones Federales, sólo después del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa (FONE).

El objetivo principal del FASSA es aportar recursos para mejorar los servicios de salud a la población que no cuenta con empleo formal o no está incorporada en algún régimen de seguridad social.

Con este fondo se busca equiparar el gasto público en salud entre los Estados, en cumplimiento de los objetivos que se persiguieron con el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, cuando se traspasaron los servicios de salud desde la Federación hacia las Entidades Federativas en 1997.

Entidades Federativas tienen más atribuciones en salud pública
El FASSA es un fondo cuyos recursos se destinan a que las Entidades Federativas puedan cumplir con las atribuciones en materia de salud señaladas en la Ley General de Salud, en sus artículos 3, 13 y 18. Es decir, estos recursos tienen el objetivo de financiar la organización, operación, supervisión y evaluación de la prestación de los servicios de salubridad general, en el marco del Convenio Único de Desarrollo entre la Secretaría de Salud y los gobiernos de las Entidades Federativas. El FASSA lo coordina la Secretaría de Salud federal.